Espinoza Paz monitorLATINO

Espinoza Paz pierde la pose con mariachi y acordeón

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Espinoza Paz inició el año con el estreno de su nuevo corte promocional Perdí la pose, en el que fusiona el sonido del mariachi y el acordeón. El también llamado Cantautor del pueblo, presenta el corte que narra las andanzas que sufre el corazón cuando es abandonado por ese amor que justifica cada uno de sus latidos y que lleva a los seres humanos a perder la pose.

El cantautor oriundo de Angostura, Sinaloa, ha adquirido renombre gracias a temas como El próximo viernes, Al diablo lo nuestro, Lo intentamos y “Para no perderte, entre muchas más. También ha tenido fuerte impacto en la televisión pues fue coach de la primera temporada de La Voz México al lado de Lucero, Alejandro Sanz y Aleks Syntek y  en la segunda edición del mismo reality fue asesor del equipo de Jenni Rivera. Pese a esta carga de trabajo Espinoza se ha tomado el tiempo necesario para seguir haciendo lo que más le gusta, crear y recrear historias para compartirlas con su público y buscar hacerlas éxito, como ahora pretende con Perdí la pose, que a tan sólo horas de presentarla en sus redes sociales,  sus fans están respondiendo al llamado. El sentimiento aflora en esta melodía, una historia común, de desamor pero a la que Espinoza impregna de gran energía esperando pueda colarse hasta los primeros lugares.

Espinoza Paz - Perdí la pose [LYRICS]

Espinoza Paz - Perdí la pose
Anval Music 2015

LYRICS

¡Ay amor!, ¿dónde anda?

Jalé la banda,
tocó una tanda de canciones para tí,
acá entre nos lloré con dos,
así me pongo desde tu maldito adiós.

Hice pucheros con los primeros
tequilas que me tomé,
dieron las diez pero después
dieron las once y te maldije otra vez.

Como a las doce perdí la pose
y estuve a punto de correr detrás de tí.
Llegó la una y por fortuna
de dos a tres quedé inconsciente y me dormí,
pero a las cuatro lloré otro rato y me puse descortés,
dieron las cinco y este domingo me hiciste falta otra vez.

No canto por que sé compadre, canto para desahogarme.

Como a las doce perdí la pose
y estuve a punto de correr detrás de tí.
Llegó la una y por fortuna
de dos a tres quedé inconsciente y me dormí,
pero a las cuatro lloré otro rato y me puse descortés,
dieron las cinco y este domingo me hiciste falta otra vez.