El destino colocó a Martín Elías para grandes triunfos en el Vallenato

por

Heredero de un gran talento musical Martín Elías toma el ejemplo de su padre el reconocido Diomedes Díaz para edificar una exitosa carrera dentro del ambiente artístico y bastó sólo esa guía para hacer su propio camino y destacar de manera rápida dentro del género del vallenato, en donde hoy puede hablar de grandes triunfos.

 

Sus primeras experiencias fueron al lado de su padre, luego con la Familia de Diomedes grupo formado por su tío, trabajos que le permitieron obtener las tablas necesarias para ir destacando como intérprete y son las canciones Sólo tú mi Dios y La que me quiera yo también, las que le dieron esa oportunidad, logrando impactar en toda Colombia.  Con este antecedente Martín hace realidad su primera producción Una nueva historia en donde es apoyado por el acordeonero Rolando Ochoa.

 

Sin ti no tengo nada, Yo te hago una pregunta, La sombra, de la autoría de Diomedes Díaz fueron motivos musicales suficientes para llevar su nombre a los premios Grammy y a ser elegido como el artista del año 2007.

 

Marcando la diferencia le dio continuidad a sus discos y el sencillo La nena del jeans se colocó en los primeros lugares de popularidad en Colombia. Así fueron llegando Cosa de locos, El terremoto musical de donde se desprendieron temas que le fueron abriendo las puertas en otros países de habla hispana y donde el género del vallenato tiene una gran aceptación.

 

El destino hizo que Martín cambiara de fórmula musical en el acordeón por lo que se hizo acompañar por Juancho de la Espriella  quien es considerado el más versátil y carismático. Los trabajos musicales y discográficos fluyeron, fueron más de dos años de trabajo, pero nuevamente la vida le pone otra prueba y deciden separar sus talentos para continuar en solitario.

Diez razones para amarte es el tema que tiene a Martín Elías en el sitio número 4 del Chart Tropical de monitorLATINO Colombia, y sonando en más de 40 estaciones de radio.

 

‘El Gran Martín Elías’, como lo bautizó su padre, dice que Diomedes nunca le pidió que cantara como él. Sus consejos musicales eran más sobre cómo manejar la voz. Sin embargo, el hijo se acercó al estilo de su época dorada y hoy cosecha triunfos dentro del género vallenato y a un nivel internacional.